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Epilepsia de ausencia infantil

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Pronóstico

Resumen

Las crisis de ausencia, también llamadas convulsiones petit mal (epilepsia menor) o epilepsia de ausencia infantil, es una forma de epilepsia en la cual las convulsiones se presentan como episodios cortos y poco serios en los que se altera la conciencia. Esta condición suele aparecer entre los 4 y 10 años en niños que por lo demás están sanos. Las personas afectadas suelen presentar episodios que suele durar entre 5 y 20 segundos, en los cuales de repente se quedan mirando fijo y se altera la conciencia. La epilepsia se trata con medicamentos antiepilépticos. La mayoría de los niños con crisis de ausencia tendrán sus síntomas bien controlados con medicación y muchos notarán que sus convulsiones desaparecen cuando crecen.

Riesgos

Las crisis de ausencia son una forma de epilepsia. Las convulsiones ocurren cuando hay episodios de actividad eléctrica desorganizada y sin controlar en el cerebro. Este trastorno es causado por una mutación genética que parece afectar al cerebro en crecimiento, pero no al cerebro adulto. Por este motivo, las crisis de ausencia suelen ser hereditarias. Los hermanos de los niños con este trastorno tienen un 10% de probabilidad de presentar también epilepsia. Las crisis de ausencia son levemente más comunes en las niñas que en los niños y suele comenzar entre los 4 y 10 años de edad. Es poco común que las crisis de ausencia comiencen después de los 14 años.

Síntomas

Los síntomas de una crisis de ausencia son episodios cortos en los cuales las personas afectadas se quedan mirando fijo y se altera la conciencia varias veces al día. Esto puede ocurrir en mitad de una oración o puede parecer que el niño está soñando despierto. Durante dichos episodios, puede haber otras señales como chasquido de labios, movimientos de masticación, suspiros, parpadeo o pequeñas sacudidas de la cabeza. Luego del episodio, los niños no recuerdan lo que sucedió. Algunos niños reciben el primer diagnóstico cuando sus convulsiones causan dificultades en la escuela.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza en una consulta médica pediátrica basándose en los síntomas y una descripción de la crisis (convulsión). Suele realizarse un estudio llamado video-EEG (video-electroencefalograma), que comprende un examen para detectar señales eléctricas de la convulsión en el cerebro (electroencefalograma) mientras se filma al niño para observar las características de la convulsión.

Tratamiento

Las crisis de ausencia suelen controlarse bien con medicamentos antiepilépticos. No hace falta un tratamiento especial durante una crisis de ausencia, aunque puede ser útil tocar suavemente a los niños para verificar si están teniendo un episodio o soñando despiertos.

Pronóstico

Los niños con crisis epilépticas de ausencia no suelen presentar complicaciones a largo plazo y responden bien a los medicamentos antiepilépticos. Más de la mitad de los niños con epilepsia de ausencia notarán que dejan de tener convulsiones a medida que crecen.