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Dolor pélvico crónico

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Pronóstico

Resumen

El dolor pélvico crónico es un problema de salud que afecta a las mujeres a largo plazo. Se caracteriza por un dolor abdominal (vientre) en la zona debajo del ombligo que se siente por al menos seis meses. Existen varias causas posibles y suelen ser difíciles de tratar, lo que lleva a que muchas personas con dolor pélvico crónico se sientan afligidas o frustradas.

Riesgos

La pelvis, la parte más baja del abdomen, contiene muchos órganos y tiene capas complejas de músculos, nervios y vasos sanguíneos en y alrededor de la zona. Las razones por las que algunas personas desarrollan dolor crónico no se comprenden muy bien. El dolor puede provenir de cualquiera de los órganos, músculos o nervios que están ubicados en la pelvis: el tracto digestivo, los órganos pélvicos (útero, ovarios, etc.), la vejiga o los huesos, músculos o nervios de la pelvis o sus alrededores. Ocurre mayormente en mujeres entre los 26 y los 30 años de edad. Las personas que han pasado por circunstancias traumáticas o estresantes son más propensas a tener dolor pélvico crónico.

Síntomas

El síntoma más típico es dolor en la zona por debajo del ombligo que se manifiesta durante un período de al menos seis meses. La ubicación y características específicas del dolor pueden variar de una persona a otra y son útiles para identificar la causa del dolor.

Diagnóstico

El diagnóstico suele hacerse en una consulta médica o ginecológica basándose en los síntomas y un examen minucioso de la zona pélvica, que incluye un examen ginecológico. Puede ser difícil diagnosticar la fuente exacta del dolor y a menudo se necesita realizar estudios para encontrar la causa. Estos pueden incluir análisis de sangre, raspado o muestra de la vagina y el cuello uterino y una ecografía o tomografía computarizada (TC).

Tratamiento

El tratamiento depende de la causa de fondo y fundamentalmente consiste en manejar los síntomas. Las personas con causas ginecológicas o musculares para su dolor suelen encontrar alivio con calmantes simples, como el ibuprofeno y el paracetamol. La fisioterapia también puede ayudar. La actividad física habitual y mantener un buen funcionamiento intestinal suele ayudar a algunas personas. Los grupos de apoyo u la orientación psicológica también pueden ayudar a procesar el diagnóstico y a encontrar estrategias para tratar el dolor.

Pronóstico

Dado que se trata de un problema poco entendido, puede ser difícil de controlar. Algunas personas encuentran que los síntomas aumentan y disminuyen a lo largo del tiempo y requieren tratamiento continuo.