1. Ada
  2. Condiciones
  3. Episodio depresivo no especificado

Episodio depresivo no especificado

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

Un episodio depresivo describe un período de de tiempo que se caracteriza por tener el ánimo bajo y decaído. Las personas con esta condición se sienten tristes o decaídas, con bajo nivel de energía y poca motivación. La depresión afecta más a mujeres que a hombres, especialmente en la adultez media o tardía. Un episodio depresivo puede ser un evento único, pero también puede volverse persistente en el tiempo o reaparecer. Para diagnosticar una depresión persistente los síntomas deben estar presentes por más de 2 años. El diagnóstico de depresión se realiza durante una consulta médica basándose en los síntomas y pueden ser necesarios análisis de sangre para descartar otras condiciones médicas que producen ánimo decaído. El tratamiento depende de la gravedad de la depresión y puede envolver orientación psicológica, psicoterapia y medicamentos antidepresivos. La mayoría de las personas se recupera bien de un episodio depresivo, pero en algunos casos los síntomas pueden persistir a lo largo del tiempo. Los episodios depresivos además pueden ser la primera señal de un trastorno afectivo bipolar, aunque esto es poco frecuente.

Riesgos

La depresión afecta ligeramente más a mujeres que a hombres y es más común en la adultez media o tardía. Alrededor de 1 cada 6 personas experimentará un episodio depresivo en algún momento de su vida.

Síntomas

Durante un episodio de depresión, las personas se sienten tristes o decaídas la mayor parte del tiempo. Tienen dificultad para motivarse y se cansan fácilmente. A menudo notan que no disfrutan la vida tanto como solían hacerlo. Muchas personas experimentan emociones negativas, tales como falta de esperanza, sentimientos de vacío o culpa y sensación de que se es inútil. Los episodios depresivos también acompañarse de síntomas físicos, tales como dificultad para dormir, falta de apetito, dolores de cabeza, dificultad para concentrarse y cansancio.

Diagnóstico

El diagnóstico de depresión se basa en los síntomas que experimenta la persona afectada. Durante una consulta médica se deben descartar otras posibles causas de los síntomas, como ciertos medicamentos, infecciones o condiciones del sistema endócrino, antes de realizar el diagnóstico. Algunos análisis de sangre pueden ser útiles para descartar estas causas. Además, llevar un diario para documentar los estados de ánimo, el sueño, la energía y los pensamientos, puede ser de ayuda para realizar el diagnóstico.

Tratamiento

El tratamiento de un episodio de depresión se basa en la gravedad de la depresión y las circunstancias de la persona afectada. Las alternativas comunes de tratamiento incluyen orientación psicológica, medicamentos antidepresivos y psicoterapia. En los casos severos, podría ser necesaria una hospitalización mientras se comienza el tratamiento, o para mantener a salvo a la persona deprimida. Métodos adicionales tales como la actividad física, terapias grupales o grupos de apoyo social también pueden ser de mucha ayuda.

Prevención

Si bien algunos casos de depresión no pueden ser prevenidos, se conocen algunas medidas que ayudan a proteger a las personas de una depresión o de casos graves de depresión. Estas incluyen mantener relaciones sociales positivas, reducir el estrés y realizar actividad física regularmente.

Pronóstico

Con tratamiento y buen apoyo, muchas personas se sienten mejor a los 3 o 4 meses de iniciado el tratamiento. A pesar de que los episodios depresivos pueden volver a ocurrir o ser persistentes, aproximadamente la mitad de las personas que experimentan un episodio depresivo nunca vuelven a tener otro. En general, el pronóstico después de un episodio depresivo es bueno.