1. Ada
  2. Condiciones
  3. Otitis externa

Otitis externa

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico
  8. Otras denominaciones

Resumen

La otitis externa es una infección del conducto auditivo externo. Se conoce comúnmente como oído de nadador, ya que se produce porque el agua que queda en el oído después de nadar puede facilitar el crecimiento de bacterias u hongos. Los síntomas pueden variar desde picazón, a dolor e hinchazón del conducto auditivo externo. El tratamiento consiste en aliviar el dolor y usar gotas para tratar la infección del oído. Mantener el oído seco también puede ser de ayuda. La mayoría de las personas se recuperan bien y no presentan complicaciones, aunque quienes tienen diabetes o un sistema inmunitario debilitado corren el riesgo de contraer una infección grave.

Riesgos

Las infecciones del oído externo suelen ser causadas por bacterias u hongos presentes en el conducto auditivo externo. Este conducto comunica el tímpano con la oreja. Normalmente sucede cuando el conducto auditivo mantiene mojado, lo que causa un ambiente cálido y húmedo propicio para el crecimiento de bacterias y hongos. Las personas que practican deportes acuáticos o que nadan regularmente pueden ser más propensas a desarrollar esta condición. Introducir objetos extraños (incluso hisopos de algodón) en el oído podría dañar la piel del conducto auditivo y así facilitar el crecimiento de bacterias y hongos.

Síntomas

Los síntomas típicos de una infección del oído externo incluyen picazón y dolor en el oído, dificultad para oír y secreción del oído. Es posible que a veces la totalidad del oído externo se hinche y ponga rojo. En los casos graves esta infección puede provocar dolores de cabeza y fiebre.

Diagnóstico

El diagnóstico se hace en una consulta médica basándose en los síntomas y en un examen físico. Normalmente se utiliza una pequeña linterna (un otoscopio) para examinar el conducto auditivo y el tímpano. Puede ser necesario analizar la secreción del oído para determinar la causa específica de la infección.

Tratamiento

El tratamiento puede incluir tanto la limpieza suave del oído, como también medicación. Los calmantes para el dolor (analgésicos), como ibuprofeno o paracetamol, son útiles para aliviar el dolor. En la consulta médica pueden ser recetados antibióticos o medicamentos antimicóticos (contra los hongos) para tratar la infección, generalmente en forma de pomadas o gotas que se colocan en el oído. Aunque es infrecuente, podrían ser necesarios antibióticos orales. Se debe evitar nadar, volar y usar tapones para los oídos, para evitar una mayor irritación del conducto auditivo.

Prevención

Las medidas de prevención incluyen mantener los oídos secos al nadar con el uso de tapones blandos o manteniendo la cabeza fuera del agua. Además, se recomienda evitar introducir elementos en el conducto auditivo.

Pronóstico

Cuando se trata adecuadamente, los síntomas comienzan a aliviarse en uno a dos días. Generalmente esta condición se resuelve luego de 7 a 10 días de tratamiento. Las personas con diabetes o un sistema inmune debilitado pueden estar en riesgo de infecciones graves, y es recomendable que realicen una consulta médica para asesoramiento.

Otras denominaciones

  • infección o inflamación del conducto auditivo externo