1. Ada
  2. Condiciones
  3. Enfermedad de Parkinson

Enfermedad de Parkinson

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Pronóstico

Resumen

El Parkinson o enfermedad de Parkinson es un trastorno progresivo que afecta las partes del cerebro que se encargan de controlar el movimiento y la coordinación. El Parkinson destruye lentamente esas zonas y a pesar de que la enfermedad de Parkinson es uno de los trastornos neurológicos más comunes, aunque se desconoce su causa exacta. Las personas mayores de 60 años son más comúnmente afectadas y los síntomas típicos son temblores, rigidez muscular y movimientos lentos. El diagnóstico de la enfermedad de Parkinson se puede hacer sobre la base de los síntomas y un examen físico, aunque también se suelen hacer algunos análisis de control para confirmar el diagnóstico. El tratamiento ayuda a reducir los síntomas y mantener la calidad de vida. La enfermedad de Parkinson empeorará progresivamente y en algunos casos puede causar problemas graves para moverse y demencia.

Riesgos

La enfermedad de Parkinson suele ser causada por una pérdida de células nerviosas en las partes del cerebro que se encargan de controlar los movimientos lentos y la coordinación. La causa de la enfermedad de Parkinson se desconoce. La enfermedad de Parkinson es uno de los trastornos neurológicos más comunes en los adultos mayores y las personas mayores de 60 años más comúnmente resultan afectadas, aunque a veces el Parkinson afecta a personas de tan solo 40 años. Los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de presentar este trastorno. Las personas que tienen un familiar con enfermedad de Parkinson o que tienen otros problemas que afectan el cerebro son más propensas a presentar este trastorno. Algunos medicamentos también provocan síntomas similares a los de la enfermedad de Parkinson.

Síntomas

Los síntomas más comunes de la enfermedad de Parkinson son temblores de las manos y otras partes del cuerpo, rigidez muscular y lentitud de movimientos. Los síntomas tardíos pueden incluir problemas de equilibrio y para caminar, reducción de las expresiones faciales, tristeza, pérdida de la memoria y dificultades para dormir.

Diagnóstico

El diagnóstico suele basarse en los síntomas y en un examen físico. Es posible que se haga una tomografía computarizada (TC) o un estudio de imágenes por resonancia magnética (IRM) de la cabeza para confirmar el diagnóstico y descartar otras posibles causas de los síntomas. Una prueba con el medicamento que se usa para tratar la enfermedad de Parkinson, llamado levodopa, puede ser el paso final para establecer el diagnóstico.

Tratamiento

El tratamiento apunta a controlar los síntomas y permanecer activo. La fisioterapia y la terapia ocupacional son de mucha ayuda para que las personas que tienen este trastorno se mantengan activos y fuertes por el mayor tiempo posible. Existen varios tipos de medicamentos que se usan para tratar la enfermedad de Parkinson. Estos actúan para reducir los temblores, la rigidez muscular y para dar más fluidez a los movimientos. Algunas personas encuentran que una técnica llamada estimulación cerebral profunda (que consiste en colocar pequeños electrodos en el cerebro para ayudar a controlar la actividad cerebral) alivia sus síntomas. El apoyo emocional es importante para las personas que recibieron un diagnóstico de enfermedad de Parkinson, por lo que la orientación psicológica individual o integrarse a un grupo de apoyo puede ayudar.

Pronóstico

La enfermedad de Parkinson no tiene cura pero si se controla activamente se pueden reducir los síntomas. La enfermedad de Parkinson es progresiva, lo que significa que empeora con el paso del tiempo. No todas las personas que tienen esta condición van a desarrollar con un tipo grave de Parkinson, pero aquellos que sí pueden llegar a tener serias dificultades de movimiento o demencia.