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Hemorragia subaracnoidea

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico
  8. Otras denominaciones

Resumen

La hemorragia subaracnoidea es una condición caracterizada por un sangrado en la cabeza. El sangrado se produce entre las capas de las membranas que cubren el cerebro, en una zona llamada espacio subaracnoideo. Comúnmente se debe al sangrado de un vaso sanguíneo del cerebro que se rompe como consecuencia de la debilidad de las paredes del vaso o de una malformación. El síntoma más común es un dolor de cabeza repentino y muy fuerte, a menudo acompañado de náuseas y vómitos. El diagnóstico se confirma mediante un escaneo de la cabeza o una muestra del líquido que rodea la médula espinal, que se analiza para detectar sangre. El tratamiento depende de la gravedad de la condición, y puede incluir medidas de emergencia para salvar la vida, reparación quirúrgica del sagrado y medicamentos para reducir el riesgo de complicaciones. El pronóstico después de una hemorragia subaracnoidea depende del tamaño y de la gravedad del sangrado.

Riesgos

El sangrado subaracnoideo es el que se produce en el espacio subaracnoideo de la cabeza (entre las capas de membranas que cubren el cerebro). Esto puede provocar presión sobre el cerebro y problemas al suministro de sangre del cerebro. Las causas incluyen un estallido de un vaso sanguíneo en la cabeza (aneurisma roto) y problemas de salud que causan daño a los vasos sanguíneos, como vasculitis o malformaciones de los vasos sanguíneos. Fumar y tener presión alta también pueden aumentar el riesgo de presentar este problema. Este problema de salud es poco común y tiende a presentarse más en adultos de edad mediana, aunque puede afectar a personas de cualquier edad.

Síntomas

El síntoma más común es un dolor de cabeza repentino y fuerte que se suele describir como 'el peor dolor de cabeza que tuve' o como si le hubieran dado un golpe en la cabeza. Otros síntomas pueden incluir náuseas y vómitos, mareo, cuello rígido, visión borrosa, ojos sensibles a la luz, somnolencia, pérdida del conocimiento y convulsiones.

Diagnóstico

El diagnóstico se puede sospechar basándose en los síntomas y en un examen físico de la persona afectada, pero generalmente se confirma realizando una tomografía computarizada (TAC) de la cabeza, que muestra el sangrado. Si todavía se duda del diagnóstico, se tomará una muestra del líquido que rodea la médula espinal (punción lumbar) y se la analizará para detectar la presencia de sangre. Se pueden realizar otros estudios para confirmar el diagnóstico o determinar la causa, incluyendo una resonancia magnética (RM) de la cabeza y una angiografía (inyectar una tintura en los vasos sanguíneos y hacer una exploración o escaneo para observar su tamaño y estructura).

Tratamiento

Una hemorragia subaracnoidea es una emergencia y requiere de consulta y tratamiento urgentes. Es posible que sea necesario tomar medidas para salvar la vida, como ayuda para respirar y controlar la presión arterial, en los momentos inmediatamente posteriores al sangrado, especialmente si este es lo suficientemente importante como para causar un aumento importante de la presión en el interior de la cabeza. Suelen administrarse analgésicos para aliviar el dolor de cabeza. Se administran medicamentos a corto plazo para reducir el riesgo de un sangrado mayor, para mejorar la irrigación sanguínea al cerebro y para tratar cualquier síntoma, como convulsiones. Podría ser necesaria una cirugía para reparar la causa o para extraer acumulaciones importantes de sangre.

Prevención

Dejar de fumar y llevar un buen control de la presión arterial alta puede ayudar a prevenir algunos episodios de hemorragia subaracnoidea.

Pronóstico

Una hemorragia subaracnoidea puede poner en riesgo la vida. El pronóstico de recuperación depende de la edad de la persona y de la gravedad y la ubicación del sangrado. Algunas personas quedan con secuelas como problemas de memoria, convulsiones o daño cerebral. Los adultos mayores y las personas que tienen sangrados importantes tienen más probabilidades de quedar con complicaciones graves.

Otras denominaciones

  • sangrado entre las capas internas y medias del tejido que rodean el cerebro