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Varicela-zóster agudo

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

El varicela-zóster es un virus que puede causar una infección aguda llamada varicela. La varicela es una condición muy común y normalmente ocurre en la niñez. Es extremadamente contagiosa y se propaga por el aire o al tocar el sarpullido de una persona con varicela. Causa un sarpullido característico con ampollas o granos que pican mucho. Los niños que tienen varicela suelen mejorar sin recibir ningún tratamiento específico y se recuperan bien. Los adultos y personas con un sistema inmunitario débil tienden a mostrar infecciones más severas y puede ser de ayuda que reciban un tratamiento antiviral para reducir la gravedad de la infección. Estas personas son más propensas a experimentar complicaciones, como neumonía.

Riesgos

El virus varicela-zóster se transmite por medio de la respiración, la tos y los estornudos, así como también al tocar el sarpullido (erupción) de una persona que tiene varicela. Los niños entre los 4 y 10 años de edad tienen más probabilidades de contraer varicela.

Síntomas

El síntoma típico de la varicela es una erupción con granos o ampollas que aparece en el torso, el cuero cabelludo, la cara, los brazos y las piernas, que generalmente se convierten en llagas con costra. También pueden aparecer ampollas o llagas dentro de la boca o la nariz. Este sarpullido suele causar picazón extrema. Los adolescentes y adultos pueden presentar síntomas parecidos a los de la gripe antes de que aparezca la erupción. Las personas que tienen varicela comienzan a contagiar entre 1 a 2 días antes que aparezca el sarpullido.

Diagnóstico

El diagnóstico suele basarse en los síntomas y el aspecto de la ampolla. Analizar el líquido de la ampolla para detectar el virus varicela-zóster puede confirmar el diagnóstico.

Tratamiento

Aunque no se recomienda un tratamiento específico para los niños que contraen varicela, las lociones que ayudan a aliviar la picazón pueden ser útiles. Los adultos, las personas que tienen sistemas inmunitarios débiles y las que presentan complicaciones deben tomar medicamentos antivirales. Las mujeres embarazadas que resultan expuestas a la varicela también necesitan tratarse y es recomendable que realicen una consulta médica para recibir asesoramiento.

Prevención

La vacuna contra el virus varicela-zóster forma parte del calendario de vacunación en muchos países y cumplir con el mismo puede prevenir muchos casos de varicela. Los adultos que nunca tuvieron varicela y que nunca recibieron vacuna para ella deben considerar vacunarse, especialmente si trabajan o viven con niños. Las mujeres que nunca tuvieron varicela deben evaluar la posibilidad de vacunarse antes de quedar embarazadas.

Pronóstico

En los niños saludables, la varicela suele mejorar sin ningún tratamiento específico ya que suelen recuperarse bien y no es común que se presenten complicaciones. La infección por varicela suele dejar a la persona inmunizada de por vida contra este virus. Los adultos que no estuvieron expuestos previamente y las personas que tienen un sistema inmunitario débil corren un riesgo más alto de contraer un tipo grave de varicela y varias complicaciones. El virus varicela-zóster puede reaparecer en el futuro como un episodio de culebrilla.