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Insuficiencia cardíaca crónica

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

La insuficiencia cardíaca crónica es una incapacidad permanente del corazón de bombear sangre a través del cuerpo para asegurar el suministro de oxígeno necesario. Las causas son variadas, pero los factores de riesgo incluyen edad avanzada, diabetes, hipertensión, ser hombre y tener sobrepeso. Los síntomas son el resultado de la acumulación de sangre en el cuerpo y en los pulmones y envuelven dificultad para respirar, hinchazón de los tobillos, dolor en el pecho, cansancio y tos. Es más común que afecte a personas mayores y a personas con otros trastornos cardíacos y habitualmente se trata con medicamentos. No existe cura para la insuficiencia cardíaca crónica, aunque los síntomas se pueden controlar.

Riesgos

La insuficiencia cardíaca se presenta cuando el músculo ya no bombea suficiente sangre a través del cuerpo para suministrar el oxígeno necesario. Esto puede deberse a una condición del músculo del corazón (como luego de un infarto o inflamación del músculo cardíaco), ritmo cardíaco anormal, fuga en las válvulas cardíacas, presión arterial alta, anemia (glóbulos sanguíneos insuficientes) o problemas renales. La insuficiencia cardíaca crónica es más común en los adultos mayores y en personas con otros problemas cardíacos.

Síntomas

La insuficiencia cardíaca crónica genera problemas en la realización de tareas diarias debido a dificultad para respirar y el cansancio. El corazón puede tener problemas para hacer circular la sangre por el cuerpo, causando acumulación de líquidos e hinchazón de pies, piernas y abdomen. Es probable que el corazón pueda palpitar o latir con irregularidad. Otros síntomas incluyen tos, silbidos, dificultad para respirar estando recostado o realizando una actividad suave, labios o dedos de las manos azules, retención de líquidos y cansancio.

Diagnóstico

El diagnóstico suele hacerse basándose en la historia clínica y un examen físico. La forma más confiable de diagnosticar una insuficiencia cardíaca es mediante una ecografía del corazón (llamada ecocardiograma), que permite observar cómo se mueve y bombea el corazón. Una radiografía de pecho puede mostrar si el corazón se ha agrandado y si se está juntando fluido en los pulmones. Un electrocardiograma (ECG) y un análisis de sangre también podrían ser útiles para diagnosticar una insuficiencia cardíaca.

Tratamiento

El tratamiento envuelve medicación para controlar la presión arterial, el ritmo cardíaco y la cantidad de líquido en el cuerpo. Es probable que en la consulta médica se aconseje a las personas con insuficiencia cardíaca a reducir la cantidad de líquido que beben por día. También pueden recomendarse rutinas de ejercicios para mantener al corazón en buen estado y si el corazón presenta un ritmo irregular, un marcapasos puede ayudar a mantenerlo latiendo normalmente y mejorar la circulación de la sangre.

Prevención

La prevención de la insuficiencia cardíaca se basa en evitar o tratar cualquier otro trastorno y atender a los factores de riesgo. Mantener un buen control de la presión arterial y los niveles de fluido en el cuerpo puede ayudar a prevenir un empeoramiento repentino de la función del corazón. Realizar actividad física moderada regularmente ayuda a mantener el músculo del corazón en buen estado. Las personas con insuficiencia cardíaca crónica deben dejar de fumar y bajar de peso para ayudar a mejorar sus síntomas.

Pronóstico

Si bien no existe cura para la insuficiencia cardíaca crónica, los síntomas se pueden controlar bien.