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Alergia alimentaria

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

La alergia alimentaria es una condición médica en la que el sistema inmunitario reacciona ante determinado tipo de comida. Los síntomas se presentan minutos u horas después de ingerir el alimento. La reacción alérgica puede producir picazón, inflamación de la lengua, vómitos, diarrea y dificultades para respirar. Los causantes más comunes de alergia alimentaria son el huevo, el pescado, la leche, el maní y la soja. Las alergias alimentarias son frecuentes en bebés y niños. Aunque es poco común, es posible desarrollar alergia a un tipo de comida que ya se comió antes. Algunas personas superan las alergias con la edad, en especial las relacionadas con el huevo, la soja y la leche.

Riesgos

Muchas personas tienen una intolerancia a un alimento (como intolerancia a la lactosa o al gluten), en lugar de una alergia real a un alimento. La alergia alimentaria se presenta cuando el sistema inmunitario reacciona de forma exagerada a una sustancia que normalmente es inofensiva. Estas sustancias se conocen como alérgenos o desencadenantes. Los causantes más frecuentes de alergia alimentaria son los huevos, la leche, el maní, la soja, el pescado, los mariscos, los frutos secos (nueces de Brasil, nueces de macadamia, etc.) y el trigo, entre otros. Los síntomas de alergia alimentaria son comúnmente diagnosticados en bebés y niños, pero también pueden desarrollarse más adelante en la vida. Las personas que tienen otros tipos de alergia, o que tienen familiares con condiciones alérgicas, como rinitis o eccema, suelen tener alergias alimentarias.

Síntomas

Por lo general, los síntomas de la reacción alérgica se presentan dentro de las 2 horas luego de haber ingerido el alimento. Pueden involucrar la piel, el tracto gastrointestinal, el sistema cardiovascular y el tracto respiratorio. Los síntomas incluyen urticaria, ronquera, erupciones, picazón e inflamación (de la boca, los labios, la lengua, la garganta y los ojos), dificultad para tragar, nariz congestionada, dificultad para respirar, dolor abdominal, náuseas/vómitos y hasta colapso cardiovascular.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza a partir de los síntomas y descartando causas relacionadas con la dieta, para observar si estos mejoran. Si la causa es desconocida, o si al evitar ciertos tipos de comidas no mejoran de forma evidente los síntomas, puede resultar útil hacer otros análisis, como por ejemplo una prueba de punción cutánea o un análisis de sangre para determinar si el desencadenante es de origen alérgico.

Tratamiento

Por lo general, las alergias a los alimentos se tratan identificando y evitando el alimento que las desencadena. En reacciones alérgicas leves, los medicamentos antihistamínicos pueden contribuir a aliviar la picazón. Las reacciones severas requieren tratamiento de emergencia. En esos casos, es posible que le receten a la persona un dispositivo EpiPen/Jext, que se utiliza para administrar adrenalina ante una emergencia.

Prevención

Obtener un diagnóstico preciso de los desencadenantes puede ayudar a evitarlos y reducir o eliminar por completo los síntomas. Algunas personas pueden someterse a un tratamiento de desensibilización, lo que implica exponer paulatinamente el cuerpo al desencadenante responsable de la alergia. De esta manera, el sistema inmunitario se acostumbra poco a poco al desencadenante, lo que ayuda a reducir la gravedad de la reacción alérgica en el futuro.

Pronóstico

Muchos niños superan las alergias a la leche, la soja, los huevos y el trigo entre los 3 y 5 años de edad. La mayoría de las personas aprende a controlar sus síntomas evitando ingerir la comida que desencadena la reacción alérgica.