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Cáncer vesicular, neoplasia maligna de la vesícula

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

El cáncer de vesícula es un tipo de cáncer infrecuente que se origina en la vesícula. La vesícula es un órgano pequeño que se encuentra debajo del hígado y que contiene bilis. Por lo general, este trastorno afecta a mujeres mayores de 70 años. Se sabe que los cálculos biliares y las colecistitis persistente (inflamaciones de la vesícula) son factores que aumentan el riesgo de contraer cáncer vesicular. Los síntomas de cáncer vesicular suelen aparecer a medida que la condición médica progresa. Los síntomas iniciales suelen ser ambiguos y los tardíos incluyen un bulto en la parte superior del abdomen y color amarillento en la piel. El tratamiento depende del tamaño del cáncer y si al momento del diagnóstico ya se ha propagado.

Riesgos

La vesícula es un órgano pequeño ubicado debajo del hígado, del lado derecho del abdomen. Contiene bilis, un fluido digestivo que produce el hígado y que la vesícula libera al momento de comer. Este cáncer es poco frecuente y afecta por lo general a personas mayores de 70 años. Las personas que tienen cálculos biliares y colecistitis crónica (infección e inflamación de la vesícula) tienen mayor riesgo de desarrollar esta condición médica.

Síntomas

Los síntomas pueden incluir dolor abdominal leve y ocasionalmente una sensación de indigestión, como inflamación abdominal, eructos y náuseas. Los síntomas más específicos del cáncer vesicular se presentan cuando está más avanzado. Estos incluyen un color amarillento en la piel y en la parte blanca del ojo (ictericia) producto del bloqueo de los conductos biliares, o un agrandamiento de la vesícula que se puede palpar como un bulto en el costado derecho, debajo de las costillas.

Diagnóstico

Por lo general, el diagnóstico se realiza mediante un análisis de sangre y un estudio de la vesícula, como una ecografía o una resonancia magnética (RM). Para confirmar el diagnóstico se puede extraer y analizar la vesícula. En ocasiones, el diagnóstico se realiza por casualidad durante una cirugía abdominal.

Tratamiento

El tratamiento para el cáncer vesicular depende del tamaño del tumor, el tipo exacto de cáncer y si se ha propagado o no. La combinación de estos factores determina la etapa (estadío) del cáncer. En las etapas tempranas, se puede curar extrayendo quirúrgicamente la vesícula y los tejidos que la rodean. En muchos casos, también se aplica quimioterapia y radioterapia. Una consulta oncológica podrá brindar asesoramiento sobre el mejor tratamiento. Puede ser de beneficio para las personas que tuvieron cáncer de vesícula participar en grupos de apoyo o programas de orientación, especialmente durante el tratamiento. Si el cáncer se ha propagado y no es posible curarlo, el tratamiento apunta a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

Prevención

Controlar de forma adecuada los cálculos biliares y la inflamación vesicular puede contribuir a reducir el riesgo de cáncer vesicular.

Pronóstico

Las personas que reciben diagnóstico y tratamiento en las etapas tempranas responden mejor al tratamiento. Por desgracia, dado que los síntomas iniciales son pocos, la mayoría de las personas reciben el diagnóstico cuando el cáncer ha avanzado, lo que reduce significativamente las posibilidades de recuperación.