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Herpes zóster ocular

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

La infección por herpes zóster, comúnmente llamada culebrilla, es una infección viral común. Cuando este tipo de culebrilla afecta el nervio óptico, se llama herpes zóster ocular o culebrilla ocular. La culebrilla aparece cuando el virus de la varicela se reactiva ya en una edad más avanzada, por lo que las personas que tuvieron varicela son más propensas a desarrollar esta condición. Afecta en mayor medida a personas mayores o que tienen un sistema inmunitario debilitado. El síntoma típico de esta infección es una erupción de ampollas dolorosas en la cara y el ojo, el cual también se pone rojo y duele. Se trata con medicamentos antivirales y en el caso que los síntomas sean severos, se administran por goteo (vía intravenosa). Las personas con culebrilla deben evitar el contacto con aquellas que no fueron vacunadas contra la varicela o que tienen el sistema inmunitario débil. Si no se trata rápidamente, esta condición puede causar problemas permanentes de visión.

Riesgos

El herpes zóster es una infección provocada por el virus varicela-zóster (VVZ) que causa dos condiciones diferentes. La primera es la varicela, una erupción generalizada de ampollas. El virus permanece inactivo en el cuerpo por varios años antes de reaparecer en forma de culebrilla. La culebrilla ocular es un tipo de culebrilla que aparece en una zona particular de la cara y ocurre porque se infecta el nervio óptico en esa zona. Si bien haber tenido varicela impide que una persona vuelva a contraer esa infección, no la hace inmune a la culebrilla. La culebrilla afecta a personas mayores o que tienen debilitado el sistema inmunitario. Las personas que tuvieron varicela durante la niñez son propensas a desarrollar esta condición médica.

Síntomas

La culebrilla ocular suele comenzar con una sensación de hormigueo o ardor en la zona del ojo, la frente, la sien y la nariz, seguido por una erupción de ampollas. Es posible que la zona se sienta adormecida. En las personas con culebrilla, el ojo del mismo lado de la erupción se torna lloroso y dolorido, provocando inflamación alrededor del ojo y en algunos casos problemas de visión. También pueden presentar dolor de cabeza, fiebre, falta de apetito y una sensación general de malestar.

Diagnóstico

Normalmente se puede diagnosticar con seguridad en base de los síntomas y el aspecto de la erupción. Si existen dudas, el diagnóstico se puede confirmar realizando un análisis de sangre o de una muestra del líquido de una ampolla para identificar el virus.

Tratamiento

La culebrilla ocular debe tratarse de manera urgente con medicamentos antivirales. Las personas que tienen el sistema inmunitario debilitado o que desarrollen problemas severos de la vista deberán recibir medicamentos antivirales mediante goteo (vía intravenosa). Es posible que también sean necesarias gotas oftálmicas con esteroides. Los medicamentos antiinflamatorios, como el ibuprofeno, pueden ayudar a aliviar el dolor y la hinchazón. Las personas que tienen culebrilla deben evitar rascarse en el lugar de la erupción.

Prevención

Las personas con culebrilla deben evitar el contacto con aquellas que no fueron vacunadas contra la varicela (en especial los recién nacidos) o que tienen el sistema inmunitario débil. Las vacunas contra la varicela y el herpes zóster pueden ayudar a prevenir y reducir la gravedad de algunos casos de culebrilla.

Pronóstico

La culebrilla ocular puede producir problemas permanentes en la visión, incluyendo ceguera. Las personas mayores o que tienen un sistema inmunitario débil pueden desarrollar complicaciones después de un episodio de culebrilla, como una cicatriz permanente en el ojo, glaucoma o pérdida de la visión.