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Retinopatía hipertensiva, fondo hipertónico

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico
  8. Otras denominaciones

Resumen

La retinopatía hipertensiva es una complicación de la presión arterial alta. La presión alta que persiste y no se trata puede producir daño en la retina (el fondo del ojo, responsable de recibir las imágenes de la visión). Las personas mayores suelen ser las más afectadas. Los síntomas más comunes incluyen visión doble o borrosa, pérdida de la visión y dolor de cabeza. La única forma de tratar la retinopatía hipertensiva es controlar la presión alta mediante cambios en el estilo de vida, medicamentos y controles regulares. Con un buen control de la presión arterial, el daño se puede detener y recuperarse de a poco.

Riesgos

La retinopatía hipertensiva se produce por la presión arterial alta. Si la presión alta es constante y no se trata produce daños en los vasos sanguíneos pequeños y en los tejidos del fondo del ojo. Con el correr del tiempo estos pueden sangrar o bloquearse. Las probabilidades de que se dañe la retina aumentan con la gravedad de la presión arterial alta y la cantidad de tiempo que la persona la ha tenido. Los adultos mayores son los más afectados por esta condición médica.

Síntomas

La mayoría de las personas desarrollan síntomas cuando ya se produjo un daño significativo a la retina. Normalmente, los síntomas aparecen con el correr del tiempo e incluyen visión doble o borrosa y eventualmente pérdida de la visión. Algunas personas sufren dolores de cabeza. Si los síntomas aparecen muy rápido, pueden ser una señal de la gravedad de la presión arterial alta y debe considerarse como una emergencia médica.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza en una consulta de oftalmología (especialidad médica de los ojos) con base en los síntomas, los cambios en la visión y examinando los ojos de la persona con presión alta.

Tratamiento

La retinopatía hipertensiva se trata controlando la presión arterial alta. Esto se logra mediante cambios en el estilo de vida como dejar de fumar, perder peso, hacer ejercicio en forma regular y cambiar la dieta, así como también con medicación. Estas medidas permiten que la retina se cure y evitan que se produzca un daño mayor.

Prevención

La prevención es posible manteniendo un buen control de la presión arterial alta y, si es pertinente, de la diabetes. Los cambios en el estilo de vida como perder peso y dejar de fumar, pueden ayudar a prevenir este problema. Las personas con presión arterial alta deben hacerse controles regulares de la vista aun cuando no tengan síntomas.

Pronóstico

Las personas que tienen presión alta persistente y no la tratan pueden perder la visión en forma permanente. También tienen mayor riesgo de padecer otras consecuencias de la presión alta, como derrames cerebrales o del corazón.

Otras denominaciones

  • daño de la retina provocado por presión arterial elevada