1. Ada
  2. Condiciones
  3. Cólicos del lactante, cólicos del bebé

Cólicos del lactante, cólicos del bebé

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Pronóstico

Resumen

Los cólicos del lactante es una condición médica que se presentan cuando un bebé sano en todo otro sentido llora en forma excesiva, frecuente y en un tono anormalmente agudo. Estos episodios de llanto inconsolable, que ocurren por lo general durante la tarde, son el síntoma más típico. En una consulta médica se debe descartar toda otra causa del llanto excesivo para confirmar el diagnóstico de cólicos del lactante. El tratamiento suele incluir intervenciones de conducta. Esta condición, en general, tiende a resolverse por sí sola sin complicaciones a largo plazo.

Riesgos

Los cólicos se observan comúnmente en bebés de 2 semanas a 4 meses de edad, con un pico a las 6 semanas de edad. Es igualmente frecuente en bebés de ambos sexos. Las causas de los cólicos del lactante son, en gran parte desconocidas.

Síntomas

El síntoma más típico de los cólicos del lactante son episodios de llanto excesivo de tono agudo que a menudo ocurren durante la tarde. Los bebés son normales en todo otro sentido, con apetito y aumento de peso normal. Los bebés con cólicos también tienden a hacer muecas al llorar y llevarse las rodillas hacia el vientre.

Diagnóstico

Para confirmar el diagnóstico siempre deben descartarse otras causas del llanto primero. A menudo se define por regla de tres: llorar más de tres horas por día, durante más de tres días por semana y por más de tres semanas en un bebé que está bien alimentado y sano en todo otro sentido.

Tratamiento

Debido a que se sabe muy poco de las causas, las opciones de tratamiento son limitadas. Dado que no causa serios problemas, se aconseja a los padres a que desarrollen técnicas para ayudar a que el bebé deje de llorar, tales como cantarles, envolverlos, sostenerlos en brazos, etc. Por lo general no se recomienda realizar cambios en la alimentación o la dieta.

Pronóstico

Los cólicos tienden a mejorar a los 3 o 4 meses de edad. Se trata de una molestia que no causa consecuencias de salud a largo plazo.