1. Ada
  2. Condiciones
  3. Infección pediátrica de las vías urinarias

Infección pediátrica de las vías urinarias

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

Una infección de las vías urinarias es un problema común en niños y es causada por bacterias que infectan cualquier parte del sistema urinario. El sistema urinario incluye la uretra (el tubo que lleva orina desde la vejiga al orificio de salida de la orina), la vejiga, los uréteres (tubos que conectan los riñones con la vejiga) y los riñones. Esta infección no es contagiosa y generalmente aparece cuando bacterias de los intestinos o la región genital suben por la uretra y entran en la vejiga o los riñones. Los síntomas incluyen fiebre, dolor en la región inferior del vientre, orinar frecuentemente pero sólo pequeñas cantidades de orina cada vez y un olor raro en la orina. Si reciben tratamiento con antibióticos, la mayoría de los niños se recuperan rápidamente.

Riesgos

Los niños pequeños son más propensos que los mayores a contraer esta infección. Los niños que no han sido circuncidados y aquellos que tienen vías urinarias que no se formaron adecuadamente antes del nacimiento tienen más probabilidades de infectarse, al igual que aquellos que tienen otros problemas de salud. Esto incluye a niños que tienen un sistema inmunitario debilitado y a los niños que necesitan un catéter urinario.

Síntomas

Los niños pequeños pueden sólo presentar síntomas generales de una infección. Estos incluyen irritabilidad, pérdida del apetito, vómitos y fiebre. Es común que los bebés presenten síntomas inespecíficos. Los niños mayores pueden tener un olor fuerte o sangre en la orina, dolor en la parte baja del vientre y dolor al orinar. El dolor de costado o de espalda puede ser un signo de que la inflamación se ha propagado a los riñones (pielonefritis).

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en los síntomas, en un examen físico y se confirma con un análisis de orina en el que se busca detectar sangre y pus. Puede ser necesario enviar la orina a un laboratorio para diagnosticar la bacteria específica que está causando la infección. También puede ser necesario hacer una ecografía de la vejiga y los riñones en niños muy pequeños o si se tienen infecciones recurrentes de las vías urinarias.

Tratamiento

Las infecciones del tracto urinario se tratan con antibióticos. Los niños que se sienten muy mal o tienen otros problemas de salud pueden necesitar tratamiento en un hospital para recibir líquidos y antibióticos a través de un goteo intravenoso. Sirve de ayuda mantenerse bien hidratado con el fin de lavar la vejiga para eliminar bacterias.

Prevención

Mantener limpia la zona del meato urinario (donde la orina sale del cuerpo) previene las infecciones del tracto urinario. Una buena higiene implica, por ejemplo, cambio regular de pañales y limpiar de adelante hacia atrás con toallitas o papel higiénico.

Pronóstico

Con un tratamiento antibiótico adecuado, la cistitis (infección de la vejiga) suele mejorar en pocos días sin complicaciones. La pielonefritis (infección de los riñones) suele tardar más tiempo en curarse y puede causar cicatrización de los riñones. Los niños que tienen otros problemas de salud o que tienen vías urinarias que no se formaron adecuadamente antes del nacimiento tienen más probabilidades de tener infecciones recurrentes o difíciles de tratar.