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Esquizofrenia

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

La esquizofrenia es un trastorno de salud mental que afecta el modo en que una persona piensa, se siente y se comporta. Ocurre como consecuencia de una actividad cerebral desorganizada o hiperactiva. La esquizofrenia tiende a manifestarse durante los años de la adolescencia o al principio de la etapa adulta. Los síntomas y la gravedad de la esquizofrenia pueden variar mucho de una persona a otra, y suelen comenzar con síntomas sutiles, tales como alejamiento de la vida social y disminución de la motivación, así como también desarrollar creencias extrañas, o escuchar y ver cosas que no son reales. El diagnóstico suele hacerlo un psiquiatra y el manejo del trastorno suele estar a cargo de un equipo experimentado e incluye medicamentos y apoyo. La detección temprana y un buen tratamiento ofrecen las mejores probabilidades de una recuperación total.

Riesgos

La esquizofrenia se presenta cuando ocurre un cambio en las sustancias químicas involucradas en el sistema de transmsión de señales del cerebro. La causa de la esquizofrenia no se comprende bien, pero es probable que se combinen varios factores para causarla. Esto incluye problemas que ocurren durante el nacimiento, el consumo de algunas drogas y vivir experiencias traumáticas o estresantes. Es posible que haya una causa genética, ya que la esquizofrenia tiende a ser hereditaria. La mayoría de las personas con esquizofrenia comenzará a manifestar síntomas durante la adolescencia, y la mayoría recibe el diagnóstico entre los 15 y los 35 años. La esquizofrenia puede afectar tanto a los hombres como a las mujeres

Síntomas

Los síntomas de la esquizofrenia pueden variar ampliamente de una persona a otra. En sus primeras etapas, los síntomas pueden ser atemorizantes y la persona afectada puede no decirle a nadie lo que le está ocurriendo. Por lo general existen dos tipos de síntomas de la esquizofrenia. El primer tipo incluye los síntomas más conocidos de la esquizofrenia, tales como oír, sentir o ver cosas que no son reales, y desarrollar creencias fuertes y extrañas. Otros síntomas incluyen hablar de manera ilógica y confusa, y actuar de manera errática y desorganizada. Los síntomas menos dramáticos posiblemente sean más comunes, aunque no son tan conocidos. Estos incluyen evitación de la vida social, conducta desorganizada, disminución de la motivación, reducción de la respuesta emocional, y lentitud en el pensamiento y los movimientos. Los síntomas de la esquizofrenia suelen interferir severamente con la vida cotidiana

Diagnóstico

El diagnóstico se hace en una consultá médica o psiquiátrica en base de los síntomas. Hablar con las personas cercanas a la persona con la condición también ayuda a confirmar el diagnóstico. Es importante excluir otras causas de los síntomas, para lo cual se llevan a cabo análisis de sangre e imágenes de la cabeza.

Tratamiento

El manejo de la esquizofrenia lo lleva a cabo un equipo de trabajadores de la salud. El manejo implica controlar los síntomas, suministrar apoyo psicológico y emocional, y ayudar a la persona a retomar la vida cotidiana. Las personas que presentan síntomas de esquizofrenia pueden recibir tratamiento en su hogar o, si los síntomas son muy graves, en un hospital. Los medicamentos antipsicóticos ayudan a reducir la actividad cerebral que produce los síntomas de la esquizofrenia. Estos pueden venir en comprimidos o inyecciones, y se pueden usar durante uno o dos años a partir del diagnóstico, o por más tiempo si es necesario. Las medidas de apoyo son muy importantes, y pueden incluir orientación psicológica, terapia ocupacional y asistencia social para manejar los aspectos prácticos de la vida. Las medidas de tratamiento se deben enfocar en las habilidades de la persona, y deben apuntar a llevar una vida independiente. La detección y el tratamiento tempranos ofrecen las mejores probabilidades de una buena recuperación.

Prevención

Se recomienda que las personas con esquizofrenia mantengan un buen contacto con su equipo de atención de la salud mental para ayudar a reconocer recaídas de forma temprana, y prevenir episodios de síntomas graves.

Pronóstico

El pronóstico luego del diagnóstico es variable. Si se detecta tempranamente y se maneja bien, muchas personas con esquizofrenia logran controlar sus síntomas al punto de experimentarlos solo ocasionalmente, o mantenerse enteramente libre de síntomas. Algunas personas pueden tener episodios de síntomas graves que requieren tratamiento intensivo u hospitalización. Algunas personas con esquizofrenia pueden presentar síntomas graves y persistentes, lo que requiere apoyo psiquiátrico continuo e intensivo.