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Infección de las vías urinarias

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

Una infección de las vías urinarias es una infección en cualquier parte de las vías urinarias. Las vías urinarias incluyen la uretra (el tubo que comunica la vejiga con el orificio de salida de la orina), la vejiga, los uréteres (tubos que comunican los riñones con la vejiga) y los riñones. La infección de la vejiga se llama cistitis, y la infección de los riñones se llama pielonefritis. Esta infección no se contagia. Generalmente aparece cuando bacterias de los intestinos o la región genital suben por la uretra y entran en la vejiga o los riñones. Los síntomas incluyen fiebre, dolor en la parte baja del vientre, orinar frecuentemente pequeñas cantidades de orina y orina con olor raro. La mayoría de las personas se recupera rápidamente al recibir un tratamiento con antibióticos.

Riesgos

Las mujeres son más propensas a una infección debido a que su uretra (el tubo entre la vejiga y la piel) es más corta. Las mujeres posmenopáusicas pueden ser más susceptibles que las premenopáusicas a esta condición médica. Cualquier obstrucción que interfiera con el flujo de orina aumenta el riesgo de una infección en las vías urinarias, por ejemplo el agrandamiento de la próstata o cálculos renales. Otros factores de riesgo incluyen un sistema inmunitario debilitado, embarazo, el uso de catéteres urinarios y la diabetes.

Síntomas

Una infección de las vías urinarias inferiores afecta la vejiga y produce síntomas como orina dolorosa y frecuente, dolor en la parte baja del vientre y fuerte olor en la orina que a veces es turbia o tiene sangre. Otros síntomas pueden incluir fiebre, escalofríos y una sensación de malestar general. El dolor en el costado o en la espalda puede ser una señal de que la infección se ha propagado a los riñones (pielonefritis).

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en los síntomas, un examen físico y se confirma con un análisis de orina, en el que se busca la presencia de sangre y pus. Puede ser necesario enviar la orina a un laboratorio para diagnosticar la bacteria específica que está causando la infección. También puede ser necesario hacer una ecografía de la vejiga y los riñones si la persona tiene infecciones recurrentes de las vías urinarias.

Tratamiento

Las infecciones del tracto urinario se tratan con antibióticos. Mantenerse bien hidratado ayuda a purgar la bacteria de la vejiga. Se recomienda hacer reposo en la cama en los casos de pielonefritis. Si la causa de fondo es una malformación de las vías urinarias o una obstrucción de la vejiga, se necesitará de tratamiento adicional.

Prevención

Mantener la higiene de la zona del meato urinario (donde la orina sale del cuerpo) previene las infecciones del tracto urinario. Evitar métodos anticonceptivos que contienen espermicidas podría ser útil para evitar infecciones en las vías urinarias. Vaciar la vejiga luego de tener relaciones sexuales podría ayudar a prevenir infecciones en las mujeres. En algunos casos de infecciones recurrentes en las vías urinarias podría considerarse profilaxis con antibióticos.

Pronóstico

Con un tratamiento de antibióticos adecuado, la cistitis (infección de la vejiga) suele mejorar en unos pocos días sin provocar ninguna complicación. La pielonefritis (infección de los riñones) suele tardar más tiempo en curarse y puede causar cicatrización de los riñones. Las infecciones de las vías urinarias pueden volverse recurrentes, en especial en personas con otros problemas de salud.