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Fisura anal

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico
  8. Otras denominaciones

Resumen

Una fisura anal es un desgarro o herida abierta de la parte final del intestino grueso, el ano. Los síntomas más típicos son un dolor fuerte y sangrado al realizar una deposición. La causa más frecuente es el estreñimiento, porque produce deposiciones grandes y duras que son difíciles de evacuar. Además, otras condiciones médicas que afectan el ano pueden aumentar el riesgo de una fisura anal. El tratamiento consiste en ablandar las heces (materia fecal) para evitar el estreñimiento. La mayoría de las fisuras anales sanan en 6 a 8 semanas. Las fisuras permanentes o crónicas también se pueden tratar con medicamentos y pomadas. Es poco frecuente que se necesite una cirugía para reparar la fisura.

Riesgos

Una fisura anal puede presentarse cuando el canal anal se estira en exceso, causando un desgarro de su revestimiento. Lo más común es ocurra cuando se están evacuando heces (materia fecal) duras o grandes, cuando una persona hace fuerza para evacuar, o cuando hay una infección en la zona que ablanda y debilita los tejidos. Las personas que tienen trastornos intestinales inflamatorios, como la colitis ulcerativa o enfermedad de Crohn, también pueden tener fisuras anales como parte de esas condiciones.

Síntomas

El síntoma más notable es un dolor agudo durante y después de la evacuación. Esto puede provocar que el ano se contraiga por reflejo. Se suelen ver cantidades pequeñas de sangre cuando se limpia la cola.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en revisar el historial de la persona afectada y en realizar un examen físico de la zona anal. Si se sospecha una infección de fondo, es posible que sea necesario hacer más estudios para confirmar la causa.

Tratamiento

El tratamiento más importante es ablandar la materia fecal y prevenir el estreñimiento. Las fisuras anales se pueden tratar con pomadas que relajan el músculo anal y que además pueden contener sedantes que alivian el dolor. Si la fisura es grande, o se infecta, es posible que sea necesaria una cirugía para limpiar cuidadosamente el tejido infectado y reparar el desgarro.

Prevención

Prevenir el estreñimiento puede ayudar a evitar algunas fisuras anales. Esto se puede lograr comiendo alimentos ricos en fibra, bebiendo mucha agua y ejercitándose con regularidad. Evitar hacer grandes esfuerzos al momento de evacuar también puede ayudar.

Pronóstico

La mayoría de las fisuras anales sanarán en cuestión de pocas semanas, pero algunas pueden tornarse permanentes. Con unos pocos cuidados, la mayoría de las fisuras anales sanarán bien y no causarán más síntomas. Las personas que tienen episodios recurrentes de estreñimiento tienen riesgo de volver a desarrollar nuevas fisuras anales. Por otro lado, las personas con enfermedad inflamatoria intestinal, condiciones inmunológicas o diabetes, pueden ser más propensas a una curación lenta de sus fisuras y a tener complicaciones.

Otras denominaciones

  • desgarro en el interior del ano