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Cáncer esofágico

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

El cáncer esofágico se origina en el esófago, el tubo que lleva la comida desde la boca, a lo largo de la garganta, hasta el estómago. En su etapa inicial, este cáncer no suele producir síntomas. Sin embargo los síntomas principales aparecen cuando el tumor empieza a crecer e incluyen dificultad para tragar la comida, acidez, vomitar sangre, toser y pérdida indeseada de peso. Antecedentes de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), fumar y consumir alcohol en exceso aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de esófago. El tratamiento es quirúrgico, sumado a radioterapia o quimioterapia.

Riesgos

El cáncer se produce cuando un grupo de células anormales crece sin control. Estas células tienden a destruir a las normales que tienen a su alrededor y pueden propagarse a otras partes del cuerpo. Este tipo de cáncer suele afectar más frecuentemente a hombres que a mujeres. Es más común en adultos mayores de 60 años. Las personas con una enfermedad por reflujo gastroesofágico duradera tienen un riesgo mayor de desarrollar este tipo de cáncer. Otros riesgos incluyen el beber alcohol, fumar y la obesidad. Las personas que combinan fumar y beber mucho alcohol tienen mayor riesgo de desarrollar este problema de salud.

Síntomas

Los síntomas de cáncer de esófago incluyen dificultades para tragar (algunas personas sienten como si la comida se les quedara pegada en el pecho), regurgitar comida no digerida, reflujo, acidez, ronquera o tos al comer o beber. Los síntomas tardíos pueden incluir pérdida de peso, dolor en el pecho y vomitar sangre. En las etapas iniciales, el cáncer de esófago no suele producir síntomas o provoca síntomas leves que pueden confundirse con otras condiciones médicas.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza en base a los síntomas, un examen físico y un estudio llamado endoscopia (en el cual se introduce una cámara pequeña y flexible por la boca para mirar el esófago y el estómago). Si se observa algo fuera de lo normal, se puede tomar una muestra de tejido del esófago (biopsia) para investigar la presencia de cáncer. Por lo general se requiere un estudio como una tomografía computarizada (TAC), para ver el tamaño y la ubicación y determinar el estadio del cáncer esofágico.

Tratamiento

El tratamiento para el cáncer de esófago depende del tamaño, del tipo exacto de cáncer y de si propagó o no. La combinación de estos factores determina el estadio (etapa) del cáncer. De acuerdo a ello, el cáncer esofágico puede tratarse con radioterapia, extrayendo quirúrgicamente una parte o todo el esófago, con quimioterapia o con una combinación de los tres tratamientos. En una consulta de oncología se puede obtener el mejor consejo sobre el tratamiento. Recibir orientación psicológica o participar de un grupo de apoyo puede contribuir a que la persona acepte mejor su diagnóstico.

Prevención

La enfermedad por reflujo gastroesofágico debe tratarse de manera efectiva y observar si se presentan signos del desarrollo de cáncer esofágico. Bajar de peso, reducir la ingesta de alcohol y dejar de fumar puede contribuir a prevenir el cáncer de esófago.

Pronóstico

El pronóstico depende del estadio del cáncer en el momento que se realiza el diagnóstico. El cáncer esofágico suele diagnosticarse en estadios avanzados, ya que en las primeras etapas produce pocos o ningún síntoma. Por este motivo, puede ser difícil de curar y el pronóstico suele ser malo.