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Trastornos del espectro alcohólico fetal

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

El síndrome de alcoholismo fetal es un trastorno que se da en personas cuyas madres bebieron alcohol durante el embarazo. Los síntomas pueden incluir problemas de crecimiento, de conducta y dificultades de aprendizaje. Debido al amplio rango de síntomas y su gravedad, el diagnóstico suele ser complicado. Por lo general, el síndrome se detecta durante el jardín de infantes o la escuela primaria, cuando las dificultades de aprendizaje se vuelven evidentes. Si bien no hay cura para el síndrome de alcoholismo fetal, un diagnóstico temprano y un apoyo intensivo pueden aliviar algunos de los síntomas. Sin un diagnóstico o el apoyo suficiente, las personas con este síndrome tienen más probabilidades de sufrir desventajas sociales y de salud.

Riesgos

El síndrome alcohólico fetal significa que el consumo de alcohol causó problemas en el bebé no nacido (feto) durante su desarrollo. El alcohol afecta principalmente el desarrollo del cerebro, el corazón, los ojos y los riñones. Las mujeres que tienen una dependencia del alcohol durante el embarazo tienen más posibilidades de tener un bebé con síndrome alcohólico fetal. Esta condición médica puede ser difícil de diagnosticar, por lo tanto, si bien suele identificarse durante la niñez, también puede hacerse evidente más adelante en la vida.

Síntomas

Los síntomas del síndrome alcohólico fetal pueden diferir de una persona a otra, dependiendo de la cantidad de alcohol que la madre haya consumido y el periodo del embarazo en que lo haya hecho. Los signos típicos del síndrome alcohólico fetal en un bebé recién nacido incluyen tamaño pequeño al nacer y rasgos faciales característicos, como tener los ojos muy separados, el surco entre la nariz y el labio lis, y el labio superior delgado. A medida que el niño crece, pueden resultar más evidentes otros problemas, como dificultades de aprendizaje y de atención (muchos niños tienen trastorno de déficit de atención), problemas de audición o visión y trastornos de comportamiento, como impulsividad e hiperactividad.

Diagnóstico

El diagnóstico del síndrome alcohólico fetal suele ser complicado, porque los síntomas y signos pueden ser difíciles de reconocer. El diagnóstico se realiza en una consulta pediátrica sobre la base de la apariencia y los síntomas del infante cuya madre consumió alcohol durante el embarazo. Las principales características a tener en cuenta para diagnosticar esta condición médica son: problemas de crecimiento, rasgos faciales característicos (un labio superior delgado, surco liso entre la nariz y el labio, ojos muy separados) y signos o síntomas de problemas de desarrollo en el cerebro (dificultades de aprendizaje, bajo CI).

Tratamiento

No existe cura para los trastornos del síndrome alcohólico fetal. El tratamiento consiste en controlar los síntomas, proporcionar apoyo ante las complicaciones (como brindar ayuda escolar adicional) y reconocer y tratar a tiempo los problemas relacionados con la atención y el comportamiento. La orientación psicológica familiar también puede ayudar.

Prevención

La medida más importante para prevenir el síndrome de alcoholismo fetal es no consumir alcohol durante el embarazo.

Pronóstico

Los niños diagnosticados antes de los 6 años de edad y que son criados en un hogar estable y comprensivo tienen más posibilidades de crecer bien. En cambio, los que no son diagnosticados y no reciben apoyo pueden tener problemas de por vida debido a sus dificultades de aprendizaje y de conducta.