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Anemia ferropénica

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

La anemia ferropénica es la forma más común de anemia, y se trata de una condición en la cual el cuerpo no tiene suficiente hierro para producir glóbulos rojos. El hierro en los glóbulos rojos transportan oxígeno a los tejidos del cuerpo. Esta condición es más frecuente en mujeres en edad reproductiva, y puede ser causada por hemorragias severas o persistentes, problemas gastrointestinales prolongados y dietas pobres en hierro. Los síntomas comunes de la anemia son cansancio, debilidad, falta de energía, dificultad para respirar, piel pálida y problemas con el pelo y las uñas. El tratamiento normalmente incluye suplementos de hierro y aumentar el hierro en la dieta. La mayoría de las personas se recupera bien con suplementos de hierro y tratamiento de la causa de la anemia cuando sea posible.

Riesgos

Anemia significa que el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos sanos y hemoglobina para transportar oxígeno por el cuerpo. La anemia ferropénica es causada por una falta de hierro y hemoglobina, necesarios para unir oxígeno a los glóbulos rojos. Esta condición médica puede desarrollarse cuando el cuerpo no tiene suficiente hierro para fabricar glóbulos rojos y a menudo ocurre después de que alguien pierde gran cantidad de sangre o durante el embarazo, cuando el cuerpo necesita más hierro de lo habitual. También puede desarrollarse lentamente si una persona no ingiere suficiente hierro, ya que la falta de hierro es una de las causas más comunes de la anemia. Es más común en mujeres en edad de procrear.

Síntomas

Si bien las personas con anemia leve a menudo no presentan síntomas, los síntomas más comunes son cansancio, debilidad, falta de energía, dificultad para respirar y palidez de la piel. Otros síntomas pueden incluir problemas para concentrarse, dolores de cabeza, uñas quebradizas, caída de pelo, grietas en las comisuras de la boca, dificultad para tragar y dolor de lengua.

Diagnóstico

El diagnóstico suele basarse en los síntomas de una persona que corre riesgo de tener una deficiencia de hierro. Se realizan análisis de sangre para investigar la cantidad y el tamaño de los glóbulos rojos, además de los niveles de hemoglobina y hierro. Podrían realizarse otros estudios, como una endoscopia (una cámara flexible que se introduce por la boca para mirar el intestino) para diagnosticar la causa de la deficiencia de hierro.

Tratamiento

Si la anemia ferropénica es consecuencia de otro problema de fondo, esta condición médica debe tratarse a fin de prevenir mayor pérdida de hierro o problemas con la ingesta de hierro. Las personas con anemia ferropénica deben comer alimentos ricos en hierro como lentejas, arvejas y frijoles, pescado, carne, vegetales de hoja verde, arroz integral, huevos y frutas disecadas como albaricoques (damascos) y pasas de uva, siempre que no haya problemas para consumir hierro. Las personas con bajo almacenamiento de hierro en el cuerpo pueden reemplazar el hierro con suplementos o, de necesitar grandes cantidades, en forma inyectable.

Prevención

Una dieta balanceada con suficientes alimentos que contengan hierro puede ayudar a prevenir la anemia ferropénica. Las mujeres embarazadas deben considerar tomar suplementos de hierro para prevenir este problema.

Pronóstico

El pronóstico es bueno si la anemia ferropénica no es una complicación de una condición médica seria. En estos casos, la recuperación depende del tratamiento del problema de fondo. La mayoría de las personas pueden tratar o manejar su anemia con suplementos de hierro.