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Ataque o accidente isquémico

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico
  8. Otras denominaciones

Resumen

Un derrame o accidente isquémico (accidente cerebrovascular) es una reducción repentina del flujo de sangre al cerebro que causa daños en las células cerebrales. Es causado con mayor frecuencia por coágulos de sangre o por un estrechamiento de los vasos sanguíneos que suministran sangre al cerebro. Se trata de una emergencia y requiere una revisión médica urgente. Los accidentes isquémicos son el tipo más común de derrame cerebral. Las probabilidades de sufrir un derrame cerebral aumentan con la edad. Los signos comunes de derrame cerebral son la caída de un lado de la cara, debilidad de un costado del cuerpo, dificultad en el habla o la pérdida de cualquier otra función controlada por el cerebro. El derrame cerebral es una de las principales causas de discapacidad y muerte en todo el mundo.

Riesgos

Los riesgos de sufrir un derrame cerebral aumentan con la edad y si bien los derrames cerebrales pueden afectar a adultos jóvenes, la mayoría de los derrames ocurren en personas mayores de 70 años. Muchos factores pueden aumentar el riesgo de un derrame cerebral: algunas condiciones médicas, como por ejemplo tener presión arterial alta, fibrilación atrial y diabetes, aumentan las probabilidades. Las personas que ya han tenido un derrame cerebral o un accidente isquémico transitorio corren riesgo de tener otro derrame. Las personas que fuman también aumentan el riesgo de tener un derrame cerebral.

Síntomas

Los síntomas de un accidente isquémico dependen de la parte afectada del cerebro, siendo los más comunes una repentina debilidad muscular unilateral del brazo, la pierna y la cara, falta de equilibrio, dificultades para hablar o balbuceo. Algunas personas pueden tener convulsiones, volverse somnolientas o perder el conocimiento.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza en base a los síntomas, un examen físico y una tomografía computarizada (TAC) o una resonancia magnética (RM) del cerebro.

Tratamiento

El accidente isquémico es una emergencia que se controla en un hospital. Se administra un tratamiento de emergencia para diluir la sangre y deshacer los coágulos. Las complicaciones, como las convulsiones, también pueden requerir tratamiento urgente. El tratamiento a largo plazo involucra tomar medicamentos para diluir la sangre, un buen control de los otros problemas de salud (tales como diabetes y presión arterial alta) y rehabilitación, que es importante para ayudar a dar fortaleza y ayudar a las personas a aprender a vivir con las discapacidades causadas por el derrame cerebral.

Prevención

Un buen control de la presión arterial alta y de los niveles de colesterol pueden ayudar a prevenir un accidente isquémico, al igual que realizar actividades físicas y mantener un peso saludable. Dejar de fumar también puede ayudar a prevenir un ataque isquémico.

Pronóstico

El pronóstico tras un accidente isquémico depende de su tamaño y duración, así como también de la zona afectada del cerebro. La mayoría de las personas que tienen derrame o accidente isquémico permanecerán con alguna discapacidad. La rehabilitación es importante para mejorar el pronóstico después del derrame cerebral. Si el derrame cerebral es grande o se diagnostica tardíamente, puede producir una discapacidad grave o la muerte.

Otras denominaciones

  • un derrame cerebral causado por una reducción del flujo sanguíneo a una parte del cerebro