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Preeclampsia, toxemia del embarazo

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Prevención
  7. Pronóstico

Resumen

La preeclampsia es una condición que afecta a embarazadas que causa presión arterial alta y pérdida de proteínas de la sangre a través de la orina. Esta condición aparece después de la semana 20 del embarazo y los síntomas principales incluyen dolor de cabeza, visión borrosa e hinchazón de los pies. Aunque dar a luz al bebé es el mejor tratamiento, también se puede presentar hasta las 6 semanas después de ocurrido el parto. Las mujeres que presentan presión arterial elevada durante el embarazo deben permanecer en estricta vigilancia médica. La preeclampsia puede poner en riesgo la vida de la madre y del bebé, especialmente si avanza a las etapas más graves del síndrome HELLP o eclampsia.

Riesgos

Las causas exactas de la preeclampsia no se comprenden muy bien. Se cree que un problema durante el desarrollo de la placenta causa que los vasos sanguíneos se tensen y causen presión sanguínea alta. La preeclampsia afecta a embarazadas a partir de la semana 20 de embarazo y puede presentarse hasta 6 semanas después del nacimiento. La eclampsia es una forma grave de este problema. La preeclampsia se vuelve más común después de la semana 35 del embarazo. Otras causas del aumento del riesgo de preeclampsia incluyen ser un primer embarazo, embarazo de mellizos, obesidad, ser mayor de 35 años, tener otros problemas de salud, como diabetes, presión arterial alta o enfermedades renales. Las mujeres que tuvieron preeclampsia en un embarazo anterior o que tienen familiares que tuvieron preeclampsia tienen un riesgo más alto de presentar este problema.

Síntomas

Las mujeres con preeclampsia temprana probablemente no manifiesten síntomas y puede ser que la preeclampsia se diagnostique durante un examen prenatal de rutina. Los síntomas de la preeclampsia son dolor de cabeza, visión borrosa, dolor abdominal e hinchazón de los pies, manos y cara. Las personas que tienen preeclampsia pueden notar que tienen una orina espumosa. Los síntomas tardíos de la preeclampsia son espasmos musculares, ceguera y confusión. Estos síntomas son un signo de que la mujer puede estar avanzando a eclampsia.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en los síntomas, el examen físico que revela presión sanguínea superior a 140/90 mmHg y una prueba de orina que muestra la presencia de proteína. Suelen solicitarse análisis de sangre para verificar la coagulación de la sangre y las funciones hepática y renal.

Tratamiento

La preeclampsia suele mejorar después del nacimiento del bebé. Las mujeres que tienen preeclampsia leve deben tratar la presión arterial alta con medicamentos y deben vigilar de cerca los síntomas. Si los síntomas de la preeclampsia empeoran, puede volverse necesaria una internación hospitalaria para una vigilancia estrecha y para el nacimiento del bebé. Las mujeres que tienen preeclampsia grave reciben un medicamento llamado sulfato de magnesio a través de un goteo (intravenoso) para prevenir convulsiones.

Prevención

Mantener un peso saludable, los niveles de azúcar en la sangre y la presión arterial estables durante el embarazo puede ayudar a prevenir algunos episodios de preeclampsia. Las mujeres que están en riesgo de preeclampsia deben verificar su presión arterial y orina regularmente.

Pronóstico

La preeclampsia puede poner en riesgo la vida tanto del niño como de la madre. El tratamiento temprano y la vigilancia estrecha pueden ayudar a prevenir complicaciones serias como el desprendimiento de la placenta (cuando la placenta se separa de la pared del útero) y el síndrome HELLP (un problema que afecta el hígado y causa alteración de la coagulación de la sangre).