1. Ada
  2. Condiciones
  3. Síndrome de las piernas inquietas

Síndrome de las piernas inquietas

  1. Resumen
  2. Riesgos
  3. Síntomas
  4. Diagnóstico
  5. Tratamiento
  6. Pronóstico

Resumen

El síndrome de las piernas inquietas es un problema que involucra al sistema sensorial. Las personas que tienen el síndrome de las piernas inquietas sienten sensaciones extrañas e incómodas en las piernas que les causan un impulso irresistible de moverse. El síndrome de las piernas inquietas se vuelve más común con la edad y tiende a afectar a mujeres más que a hombres. Aunque la causa no se comprende bien, en algunos casos el motivo puede ser un medicamento o una condición médica. El diagnóstico suele basarse en los síntomas y el tratamiento puede implicar medidas a corto plazo, cambios de estilo de vida y medicamentos para aliviar los síntomas inmediatos o ayudar a reducir la frecuencia de los síntomas. El pronóstico después del diagnóstico del síndrome de las piernas inquietas varía desde síntomas leves y controlables hasta síntomas intensos que empeoran con el paso del tiempo.

Riesgos

El síndrome de las piernas inquietas afecta al sistema sensorial. Las piernas envían sensaciones al cerebro, aunque no haya una causa para esto. Se desconoce la causa del síndrome de las piernas inquietas, pero se cree que puede deberse a que el sistema de mensajes del cerebro tiene niveles bajos de una sustancia química llamada. Alrededor de la mitad de las personas con el síndrome de las piernas inquietas tienen un familiar que lo parece, por lo que es posible que sea hereditario. Los medicamentos antidepresivos y antihistamínicos pueden causar el síndrome de las piernas inquietas y empeorar los síntomas de alguien a quien ya diagnosticado. También existen condiciones de salud o médicas relacionadas con el síndrome de las piernas inquietas, como la deficiencia de hierro, embarazo, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson e insuficiencia renal. El síndrome de las piernas inquietas se vuelve más común con la edad, y tiende a afectar a mujeres más que a hombres.

Síntomas

El síntoma más común del síndrome de las piernas inquietas es la presencia de sensaciones extrañas e incómodas en las piernas o, menos frecuente, en los brazos. Esto causa una necesidad irresistible de moverse. Estas sensaciones pueden variar de una persona a otra, pero se les suele describir como una sensación de algo que se arrastra por la piel, un cosquilleo, calambres, picazón o tironeo. Las sensaciones se pueden sentir en cualquier lugar de la pierna, pero comúnmente se sienten entre la rodilla y el tobillo. Suele empeorar en momentos de descanso y se alivia cuando la persona se mueve. Frotar o estirar la pierna también puede ayudar. Las personas que tienen el síndrome de las piernas inquietas a menudo suelen tener dificultades para dormir. Esto les causa dolor de cabeza, dificultad para concentrarse y problemas con la memoria.

Diagnóstico

El diagnóstico usualmente se realiza en base a los síntomas y en un examen físico. Un diario de los síntomas puede ayudar a confirmar el diagnóstico. Es posible que se necesiten más estudios para descartar otras causas de los síntomas y para investigar si existe un problema de fondo que esté causando el síndrome de las piernas inquietas.

Tratamiento

Existen varios enfoques para tratar el síndrome de las piernas inquietas. Los pasos simples para ayudar a aliviar los síntomas incluyen ducharse con agua tibia, estirar o frotar la zona, hacer ejercicios suaves como caminar o practicar yoga, y distraer la mente leyendo o practicando alguna otra actividad. Algunas personas notan que una compresa caliente o un cojín vibratorio en la cama les ayuda a dormir. Las personas con síntomas leves pueden notar que, con el tiempo, algunos cambios al estilo de vida ayudan a reducir los síntomas. Estos cambios incluyen evitar el alcohol y la cafeína, hacer ejercicio con regularidad y dejar de fumar. Los medicamentos que se usan para tratar el síndrome de las piernas inquietas incluyen fármacos que equilibran los niveles de dopamina en el cerebro, medicamentos para dormir y analgésicos para calmar el dolor. Si un problema de fondo es la causa, debe ser diagnosticado y tratado o controlado.

Pronóstico

El pronóstico luego de un diagnóstico del síndrome de las piernas inquietas puede variar de una persona a otra. Algunas personas responden bien a los tratamientos y notan que con el tiempo los síntomas disminuyen. Las personas que tienen síntomas graves o frecuentes pueden notar que son difíciles de controlar y empeoran con el tiempo. Las personas que tienen el síndrome de las piernas inquietas tienen mayor riesgo de presentar presión arterial alta y trastornos cardíacos más adelante en la vida y por eso es importante que estos otros problemas de salud se controlen.